Mi otro blog

domingo, 24 de mayo de 2026

El cerezo ya no está... {Haiku}

 





Tiempos de glorias 

El cerezo ya no está 

Ni yo tampoco



©Milena E 






Foto hecha por mí en abril de 2016

20 comentarios:

  1. Qué maravilla. Me encantó. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. El paso del tiempo, el cambio de lugares, nos cambia nuesto ser.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Risas perdidas.
    Los días inocentes
    se marchitaron.

    ResponderEliminar
  4. una cronología de ausencias, ¿no?

    ResponderEliminar
  5. El haiku nos habla de un pasado glorioso, que ya no es tangible, ni visible..Sin embargo, ese pasado (flashback) permanece eternizado en la fotografía y en el recuerdo de esta niña-mujer...Por tanto, podríamos decir que, sigue siendo presente; esa niña respira dentro de tu alma, vuelve una y otra vez al llegar la primavera, permanece en ti, aunque tu mente se empeñe en que todo pasó...Milena, puedo ver cierta nostalgia en tu post, pero aún conservas la fuerza y la ilusión de esa niña, que te acompaña...!
    Te dejo mi abrazo entrañable y mi ánimo, amiga.

    ResponderEliminar
  6. Un haiku perfecto, pero no sólo por la cantidad de sílabas respetadas sino también porque lo que debe respetarse en un haiku es la sensación de algo que existe durante un instante.
    Felicitaciones.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Toda va mutando en la vida, algunos se van, otros crecen, otros llegan. Eres tú la de la foto?. Lo digo por el haikú en primera persona :)

    Besos dulces Mil y dulce semana.

    ResponderEliminar
  8. Qué preciosidad Milena... es bellísimo, y esa imagen tan límpida y evocadora junto a cada verso tan exquisitamente entretejido.
    Belleza!
    beso grande

    ResponderEliminar
  9. La vida sigue su curso, Milena. Es muy bonito lo que nos dejas!!
    Besicos muchos.

    ResponderEliminar
  10. Como te decía... los versos siempre quedan.
    Bss

    ResponderEliminar
  11. Las estaciones, que van y vienen. Y se renuevan.

    ResponderEliminar
  12. Precioso haikú. Te felicito.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  13. Tu poema condensa una imagen muy fuerte: el cerezo desaparecido y el yo igualmente borrado. Esa equivalencia final produce una emoción sobria, muy cercana al espíritu del haiku, porque no explica: sugiere. Además, el cerezo es una imagen natural muy afín a esa tradición.

    El verso “Tiempos de glorias” introduce una tonalidad más discursiva y reflexiva, casi elegíaca, que lo aparta de la inmediatez sensorial típica del haiku. También “Ni yo tampoco” añade una abstracción del sujeto que suena más meditativa que contemplativa, algo más propio de la poesía occidental breve que del haiku japonés más canónico.

    Como poema breve, funciona muy bien: hay memoria, pérdida y desaparición en apenas tres líneas. Como haiku inspirado en el haiku, sí me parece logrado; como haiku tradicional, no del todo. Diría que está en la zona de cruce entre haiku, epigrama y lamento mínimo.

    Me ha gustado mucho, aunque no es un haiku clásico, género tan elemental como complejo, tan esencial como sencillo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. pocas cosas más bellas que un cerezo en flor. tengo entendido que en japón veneran a ese árbol.
    quizá ahora esté en cambio una versión más actual y sabia de ti...
    besos, milena!!

    ResponderEliminar
  15. Precioso haiku, Milena!
    Dices tanto con tan poco!...

    Abrazos

    ResponderEliminar
  16. Brilla con pura dulce y triste luz de melancolía...
    Abrazo admirado una vez más!!

    ResponderEliminar
  17. Es la inevitable transformación. Muy bonito. Un abrazo, Milena

    ResponderEliminar
  18. Todo pasa, todo cambia, todo desaparece.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Gracias por tu lectura