Llamo al silencio
casi a gritos...
Lo busco y lo deseo
ante un ruido que no cesa
de escalar, de hacerse estruendo
más y más en aumento...
¿Lo notáis?
¿Escucháis el ruido ensordecedor
que nos rodea?
Deberíamos callar
aplacarnos
escuchar
soñar
que el mundo
traerá paz
con
Silencio
cristalino
Hoy en día cuesta escuchar con tanto ruido, es verdad.
ResponderEliminarUn saludo, Milena.
Feliz día.
Ruido constante y poca escucha... se irá viendo, Marisa.
EliminarMuy feliz día!
Pero con soñar no se termina el ruido.
ResponderEliminarMis sueños no son ruidosos.
EliminarSueño con ese silencio por el que abogo.
Es muy violento, ruido que desestabiliza toda probable armonía. Hay que seguir y desear, meditar, hacer, pedir al cielo por ese silencio de paz.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Feliz semana.
Así es, Sara, tomemos conciencia.
EliminarUn abrazo, muy feliz día!
Este poema, Milena, expresa una hondísima necesidad de silencio como refugio interior ante el ruido incesante del mundo. El yo poético clama paradójicamente “a gritos” por ese callar, revelando la contradicción entre el deseo de calma y la imposibilidad de hallarla en una sociedad saturada de estrépito. El poema asciende desde la denuncia del ruido hacia una especie de plegaria: callar, aplacarse, soñar. El silencio final se vuelve símbolo de pureza —“cristalino”—, una esperanza de reconciliación entre el ser y el mundo. Es, en el fondo, un canto al recogimiento y a la paz interior.
ResponderEliminarSaludos
Gracias por tu análisis detallado del poema, tan minucioso, todo un lujo para mí. Re-gracias, Joselu.
Eliminar¡Divino silencio que nos permite escucharnos!
ResponderEliminarbss
Así es, Luis, das en el clavo: ¡cuánto dices con tu sencilla frase!
EliminarMilena, si, hay que llamar al silencio a gritos y que la paz llegue de una vez, porque este ruido de misiles y egos nos está calando a todos y nos confunde constantemente...Mi felicitación por tu poema rotundo, claro y sentido, amiga poeta...Vuelvo con vosotros y me alegro de leerte y sentir tu fortaleza espiritual y esa humildad que te engrandece siempre.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y agradecido, Milena.
Ese es mi sentir, hay cada vez más ruido sin un fondo que lo sostenga...
EliminarQué gusto tu regreso, Mª Jesús, encantada también de leerte de nuevo y de recibir tus preciosos y precisos comentarios. Mil gracias
Brillante detección... El silencio transpareciendo sin que nada lo pueda callar...
ResponderEliminarAbrazo admirado una vez más (el 22 estarás prestigiando el Gaterío)
Abrazo también agradecido!!
Gracias por tus palabras, amigo!
EliminarEstaré pendiente, un honor y un placer!!
¡Por favor! -silencio-
ResponderEliminarSólo queremos silencio elocuente, este que nos permite pensar libremente y alcanzar una estrella danzante.
Abrazos.
Eso, Francesc, tal y como dices: silencio elocuente, ¡qué acertado!
EliminarAbrazos
Qué belleza de poema, Milena. Ese silencio cristalino ojalá se imponga. El ruido es demasiado aterrador y nos deja exhaustos.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Demasiado ruido, Nani, ya no sé si sólo es una impresión mía pero veo aquí que muchos también lo percibís...
EliminarBesicos mil
El silencio no existe en la urbe, hay que escaparse a sitios donde la contaminación acústica no existe para disfrutar de ese silencio plácido y cristalino que evoca tu poema.
ResponderEliminarBesos dulces Mil y dulce semana.
Ahora que lo dices, Dulce, en las ciudades el ruido será más estrepitoso si cabe... En el campo no cesa, son los medios de comunicación... ya es casi imposible mantenerse aislado de ellos.
EliminarMuy feliz día, besos
El sonido del silencio lo precisamos para nuestro sosiego, el poema arranca desde lo la conducta insolidaria en busca de la calma que nos es vital a todos.
ResponderEliminarMi enhorabuena.
Abrazos.
Así es, necesitamos el silencio que sosiega... y con tanta invasión de distintos medios, esto se vuelve casi imposible..
EliminarGracias, Mari Carmen, un abrazo
Me gusta el silencio y las conversaciones silentes pero a veces acumular silencios nos lleva a gritarle a quien no es. Un abrazote
ResponderEliminarLas conversaciones silentes son magníficas, Ester, de eso ya no queda...
EliminarAbrazote
Ay Milena, que tu poema tan cristalino, sea el preludio de ese silencio que todos necesitamos en este mundo que da vuelcos, que nos sumerge en el caos, donde apenas podemos mantenernos en equilibrio.
ResponderEliminarEs precioso.
Muy muy profundo.
Beso grande.
Estamos sumergidos de lleno en lo caótico... totalmente.
EliminarGracias, Lunaroja, por tus palabras que siempre alientan.
Beso grande para ti
Así es, te veo en ese silencio tan necesario desde hace tiempo. El ruido entorpece nuestras sensaciones, desordena la mente y confunde nuestro camino.Como todo lo que escribes ,me siento muy identificada. Bravo!
ResponderEliminarCristina, mil gracias por tu comentario que tanto me anima.
EliminarY sí, tú que me conoces sabes que, aunque es imposible aislarse del todo, ando alejada del mundanal ruido... Re-gracias, amiga!
Me dejas de nuevo sin palabras ..
ResponderEliminarEs maravilloso.
Me identifico totalmente.... No paro de buscarlo.
Gracias por regalar letras tan diáfanas como fuentes, tan verdaderas como tú.
Un grandísimo abrazo.
¡Gracias a ti, Volarela, por tus lindas palabras!
EliminarSigamos buscándolo... lo encontraremos.
Enorme abrazo
El silencio, tan necesario, tan enriquecedor y liberador. Bellísimos versos reclamando el silencio apaciguador. Besos
ResponderEliminarUn silencio apaciguador: das en el clavo, Maite, ojalá aparezca.
EliminarBesos
Silencio cristalino, hay algo en esa frase que me llama mucho la atención, un cristal, algo transparente, pero fácil de romper... sí, puede aplicarse al silencio, ¿verdad?
ResponderEliminarBeauséant, así salió... efectivamente reivindico un silencio que no perdura fácilmente ya que todos queremos decir, vencer, hablar...
EliminarTu poema es muy hermoso, Milena.
ResponderEliminarEl silencio puede verse como un espacio de introspección y autoconocimiento, donde encontramos claridad en medio del caos de la vida cotidiana... y del mundo en el que vivimos!
Un abrazo con cariño.
Albino, ese silencio que aporta la introspección es hoy más necesario que nunca... o así lo percibo...
EliminarGracias mil, un abrazo
Ojalá reina, somos muchísimos los que deseamos de inmediato una paz duradera. Que bien y bonito la has dicho, me encanta, Milena.
ResponderEliminarTe dejo mi abrazo colmado de gratitud y estima, por todo lo que comparte, es muy bello. Y por tu huella, un beso.
Se muy muy feliz.
Gracias mil por tu preciosa huella.
EliminarOjalá lleguemos a ser testigos de una convivencia más pacífica, más armónica...
Muy feliz día, Marina, un largo abrazo
Ahora la gente no habla, grita... y no solo cuando están enfadados, contentos también. Y lo del ruido en las ciudades... es que es un horror. Me reflejo mucho en el sentir de tu poema. Me encanta. Bss
ResponderEliminarQué cierto es lo que dices, también observo que se grita más y más... es terriblemente incómodo, parece que se va perdiendo la conciencia... Mil gracias, Sylvia
EliminarYo lo siento como un grito suave contra el ruido del mundo. El poema me transmite esa necesidad tan humana de parar, de callar un poco para poder escucharnos de verdad. Me deja la sensación de que, en medio del estruendo cotidiano, el silencio no es vacío, sino un lugar limpio donde quizá aún pueda nacer la paz. Me encantó Milena. Besitos
ResponderEliminarNuria, gracias por traer tu sentir.
EliminarAsí es, el silencio sería el refugio donde entenderse, donde -como tan bien expresas- "quizá aún pueda nacer la paz".
A mí me encantó tu comentario, Nuria, un abrazo
¡Hola, mi querida Milena!
ResponderEliminarCómo no notar ese ruido, si eclipsa toda luz del Ser. Aún así, me uno a tu silencio cristalino que sale de tu pureza y del deseo para la paz de la vida, en este planeta tan hermoso en el que estamos. Tal vez podamos conseguir que su grito sea más potente, más seductor, tan auténtico como el amor. Muchas gracias por dejar vivo aquí este poema tan maravilloso. Un abrazo inmenso, Milena 🤍
Soy Mila.
¡Hola, mi queridísima Mila! Qué ilusión tu visita y tu brillante comentario con esa percepción tan excelsa, tan tuya, de todo lo que nos rodea... consigues que uno vea las cosas con optimismo, y te lo agradezco, ese entusiasmo que trasmites se necesita más que nunca... "Amor, hermoso planeta", son conceptos que armonizan, equilibran... Mil gracias a ti por compartir tu preciosa visión, te mando un inmenso abrazo, Mila querida.
Eliminarme identifico con este poema totalmente. cada vez me atacan más a los nervios los ruidos fuertes, las voces gritonas...
ResponderEliminarojalá poder huir a ese lugar que describes, con un silencio cristalino.
besos, milena!!
Precioso poema... Un canto a la paz y el silencio...
ResponderEliminarUn saludo, amiga
Lo malo de llamar al silencio es que no te enteras si te responde o no...
ResponderEliminarUn beso, Milena.