Una fragilidad extrema se apoderó de mí,
no era una simple grieta,
era un corte sangrante.
Me sentía rota, partida,
craquelada,
vencida.
¿Acabaré desquiciada?
Una angustia vital me invadía…
Ahí me quedé observando
Tomé consciencia de tremenda hendidura,
y mirándola de frente me llené de ternura,
abriéndome a su estructura,
rindiéndome ante aquella locura.
Seguí respirando
¿Se rompió el impulso?
¿Es entusiasmo fallido
lo agrietado?
Necesito un reparador descanso
Seguiré pues respirando
Es mi participación al reto "Las nubes pasan"
del Blog Serendipia-Variétés
⌘
Il est trop tard - Georges Moustaki




