Una amiga-alumna tuvo una idea genial:
organizar una sesión de Yoga de puertas abiertas
para quién quisiese probar, y
luego vestirnos todas con
saris.
Lo hicimos el domingo pasado
y qué decir, que nos lo pasamos bomba.
Llevé un sari de algodón y
me lo drapeó la experta, a la manera de Bihar
¡Qué pinta con las gafas de sol!
A una de las asistentes que es estilista,
le tocó confeccionar ramilletes de florecillas.
Y luego ya nos sentamos a charlar tranquilamente,
♡