Una fragilidad extrema se apoderó de mí,
no era una simple grieta,
era un corte sangrante.
Me sentía rota, partida,
craquelada,
vencida.
¿Acabaré desquiciada?
Una angustia vital me invadía…
Ahí me quedé observando
Tomé consciencia de tremenda hendidura,
y mirándola de frente me llené de ternura,
abriéndome a su estructura,
rindiéndome ante aquella locura.
Seguí respirando
¿Se rompió el impulso?
¿Es entusiasmo fallido
lo agrietado?
Necesito un reparador descanso
Seguiré pues respirando
Es mi participación al reto "Las nubes pasan"
del Blog Serendipia-Variétés
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Il est trop tard - Georges Moustaki
Imagen de Tea Jagodić
Ser parte de la grieta; fusionarse y respirar. Como agua que se adapta a su vasija y no deja de ser agua; fluyendo; latiendo.
ResponderEliminarSensibilidad y belleza poética en tu clamor.
Tan crudo como hermoso.
Un verdadero placer, querida amiga.
Gracias por tan bello aporte.
Abrazos y cariños enormes 💙
Hola Milena, cuando algo se rompe la sensación de angustia te invade sin esperarlo, pero al final percibo un resquicio de valentía. Un abrazo
ResponderEliminar¡Qué bonito, Milena! Descansa y respira.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tienes la puerta abierta a mi espacio también.
Feliz día.
Poder agrietarse de alguna forma es dejar lugar a que entre la luz...
ResponderEliminarQué preciosidad de poema, qué bien logrado el reto!
Es una delicia.
Beso enorme preciosa!
Respirar luego de esa angustia que sobreviene y agobia es volver a creer. Y hay que seguir respirando, la música también ayuda.
ResponderEliminarBesos dulces Mil y dulce fin de semana.
Es un poema muy hermoso y lleno de vida, MIlena.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Una participación muy de acorde con lo que suele pedir Gin, una grieta nos permita la oportunidad de taparla o nos ofrece la constatación del daño recibido. Abrazucos
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